La mia storia
Me llamo Mario Mulas y en 2018 decidí dar un giro a mi vida. Tenía en mente un proyecto claro: crear una marca que llevara al mercado vinos de calidad, ligados a Cerdeña y a su tradición. No quería una etiqueta cualquiera, sino algo que contara un territorio, una historia, una pasión.
En ese camino encontré en Roberto Sassu un aliado fundamental. Roberto, propietario de Tenuta Asinara, creyó en mí desde el primer día y puso a mi disposición su experiencia, sus viñedos y su conocimiento del vino sardo. Sin él este sueño no se habría realizado.





Para el nombre y el logo quise algo que hablara de mi tierra. Me dejé inspirar por el laberinto grabado en las domus de janas de Benetutti — un símbolo ancestral, un camino que se pierde y se reencuentra, como la historia del vino a través de los siglos. Trabajé durante mucho tiempo con mi amiga diseñadora Sabina Era para convertir esa idea en un signo distintivo: un logo que me representa y que, al mismo tiempo, indica los vínculos con mis raíces, mi pasión por el vino y el arte de emprender.